Una investigación desarrollada por el Instituto de Medicina Regional (IMR) de la Universidad Nacional del Nordeste y estudiantes de una escuela secundaria de la ciudad de Corrientes reveló que una importante cantidad de teléfonos celulares utilizados por adolescentes presentaban contaminación bacteriana, incluyendo microorganismos asociados a una higiene deficiente e indicadores de contaminación fecal.
El trabajo fue presentado durante la Segunda Jornada del Ciclo de Seminarios 2026 del IMR-UNNE y tuvo como objetivo analizar el nivel de contaminación presente en dispositivos móviles de alumnos de nivel secundario.
Para ello, estudiantes de cuarto, quinto y sexto año cedieron voluntariamente sus teléfonos celulares para la toma de muestras mediante hisopados en las pantallas. Posteriormente, los materiales recolectados fueron analizados en laboratorio mediante cultivos bacterianos.
Los resultados mostraron que cerca de la mitad de las muestras presentaron desarrollo de bacterias. Entre ellas se identificaron especies como Staphylococcus aureus y otros cocos Gram positivos, microorganismos habitualmente presentes en la piel y las manos, cuya detección puede reflejar hábitos insuficientes de higiene personal.
Además, varias muestras evidenciaron la presencia de bacilos Gram negativos, entre ellos Escherichia coli, una bacteria considerada indicadora de contaminación fecal.
El director del Instituto de Medicina Regional, Luis Merino, explicó que estos hallazgos podrían estar relacionados con la utilización del teléfono celular en el baño o con una higiene inadecuada de las manos después de su uso.
El especialista aclaró que los resultados no deben generar alarma, sino servir como una herramienta de concientización sobre la importancia de mantener limpios los dispositivos móviles y reforzar los hábitos de higiene cotidiana.
En ese sentido, recomendó desinfectar regularmente las superficies de los celulares utilizando productos aptos para equipos electrónicos y realizar un lavado frecuente de manos, especialmente después de manipular el teléfono.
Merino señaló que los celulares pueden actuar como vehículos de transmisión de microorganismos y recordó que algunas de las bacterias detectadas podrían indicar la posible presencia de otros agentes capaces de provocar enfermedades gastrointestinales.
El investigador también destacó que, aunque existen antecedentes internacionales sobre contaminación bacteriana en teléfonos móviles, la mayoría de los estudios se realizaron en ámbitos sanitarios o universitarios, por lo que este trabajo adquiere especial relevancia al enfocarse en estudiantes secundarios y aportar información inédita para la región nordeste.
La investigación se desarrolló de manera anónima y sus resultados fueron compartidos con la comunidad educativa con el propósito de promover conductas preventivas y reforzar la educación en salud.
Desde el IMR remarcaron que el lavado frecuente de manos y la limpieza periódica de los celulares siguen siendo medidas simples pero fundamentales para reducir la circulación de microorganismos y prevenir enfermedades.
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