Uno de los episodios que dejó expuestas las tensiones fue la controversia generada por la postulación de la jueza María Verónica Michelli. La decisión presidencial de intentar retirar su pliego provocó cuestionamientos dentro del propio oficialismo y evidenció diferencias de criterio entre algunos dirigentes libertarios.
En paralelo, dentro del espacio también existen debates sobre el grado de apertura que debería tener el oficialismo hacia gobernadores, dirigentes aliados y sectores que no forman parte del núcleo original de La Libertad Avanza. Mientras algunos impulsan acuerdos más amplios para fortalecer la gobernabilidad y ampliar la base política, otros sostienen que el proyecto debe mantener una identidad propia y continuar expandiéndose bajo el liderazgo exclusivo del mileísmo.
Según trascendió, el presidente Milei mantiene una posición de relativa neutralidad frente a algunas de las disputas internas, una actitud que generó resignación entre sectores que esperaban una intervención más activa para ordenar las diferencias. No obstante, en el entorno presidencial confían en que la reunión servirá para recomponer el diálogo y concentrar la atención en la gestión económica y en los desafíos políticos que se avecinan.
La cumbre también se desarrollará en un contexto donde el Gobierno busca consolidar su estructura territorial, fortalecer vínculos con dirigentes provinciales y comenzar a delinear la estrategia electoral para los próximos años, en un escenario donde las disputas internas conviven con la necesidad de preservar la unidad del espacio gobernante.