El temario del Consejo contempla concursos para el Juzgado Federal N°2 de La Plata, el Juzgado Federal N°1 de Corrientes, juzgados federales con funciones de garantía en Santa Fe, Rafaela, Reconquista, Rosario, San Lorenzo y Venado Tuerto, cuatro vocalías en la Cámara Civil y Comercial Federal y dos cargos en la Sala I de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional Federal. En despachos oficiales advierten que los pliegos más sensibles quedarán para más adelante.
Otro de los temas que llegará a la mesa política es el proyecto de juicio por jurados. En el Gobierno sostienen que el texto está “casi terminado”, que ya pasó por el Ministerio de Justicia y que quedó en Legal y Técnica, a tiro de ser enviado al Congreso. La iniciativa forma parte de la agenda institucional que el oficialismo tiene en carpeta desde hace varios meses.
La Casa Rosada también está cerca de enviar la reforma del Código Penal. En el entorno de Karina Milei reconocen que el texto saldrá con un alcance más amplio que el previsto en algunas versiones anteriores, aunque dentro del oficialismo admiten que será una negociación compleja.
Por ahora, descartan crear una comisión bicameral para acelerar su tratamiento, una alternativa que había sido evaluada en las primeras conversaciones. En paralelo, el paquete de desregulación que impulsa Federico Sturzenegger viene retrasado. Incluye cambios en cabotaje, seguros, mercado inmobiliario y mercado de capitales, pero todavía sigue bajo revisión técnica.
La reforma de Defensa de la Competencia, que abarca reglas sobre fusiones y adquisiciones, umbrales de notificación y criterios de intervención frente a posiciones dominantes, también permanece demorada. La reforma de la Ley de Sociedades, en cambio, ya fue enviada al Congreso en la última semana de mayo.
El texto forma parte de la misma agenda de actualización normativa que trabaja el Ministerio de Desregulación y apunta a flexibilizar estructuras societarias, ampliar herramientas para empresas y adaptar reglas a nuevos modelos de negocios.
En Diputados, el oficialismo busca armar una mega sesión hacia fines de junio con el Súper RIGI y la ley de lobby como ejes principales. En Balcarce 50 quieren “agrupar todo lo que se pueda” y sumar otros proyectos si llegan en condiciones, como propiedad privada y holdouts, además de acuerdos internacionales que ya tienen trámite abierto.
El Senado presenta un escenario más complejo para el Gobierno. Allí se acumulan proyectos con media sanción de Diputados, como Ley Hojarasca y Zonas Frías, y textos enviados recientemente por el Ejecutivo, como etiquetado frontal y sociedades. También está previsto que ingresen los cambios a la Ley de Inocencia Fiscal, que Economía prepara para relanzar el régimen que busca atraer dólares del colchón al circuito formal.
La reunión del jueves buscará ordenar ese tablero. La Casa Rosada necesita definir qué proyectos empuja primero, qué iniciativas deja para una segunda etapa y cómo reparte la negociación entre Diputados y el Senado. En el Gobierno sostienen que junio será clave para mostrar volumen legislativo antes de que el Mundial absorba parte de la agenda pública.