“Nuestra capacidad para reanudar las operaciones, si fuera necesario, es más que suficiente”, afirmó Hegseth. “Nuestras reservas son más que adecuadas para ello, tanto allí como en todo el mundo, gracias al equilibrio que mantenemos entre municiones de alta calidad y en abundancia. Estamos en una muy buena posición”, agregó.
Las palabras del funcionario llegan en un momento decisivo para las negociaciones indirectas que Estados Unidos e Irán mantienen con mediación de Pakistán. La administración de Donald Trump considera que un acuerdo está al alcance, aunque todavía persisten diferencias importantes sobre aspectos centrales de la seguridad regional.
“Tuve la oportunidad de hablar con el presidente. Quería que les reiterara la paciencia que tiene para asegurar que cualquier acuerdo con Irán sea bueno. Excelente”, sostuvo.
En un tono distendido, el secretario de Defensa recordó además una reciente reunión de gabinete en la Casa Blanca en la que Trump hizo una referencia directa a la posibilidad de una acción militar si fracasa la vía diplomática.
“Hace unos días el presidente dijo: ‘Será un gran acuerdo, y si Irán no quiere hacer un gran acuerdo que garantice que no obtengan un arma nuclear, pueden tratar con el tipo que está a mi izquierda’. Esa fue la única vez que me acusaron de estar en la izquierda”, bromeó Hegseth.
Más allá de la crisis en Medio Oriente, el funcionario aseguró que Estados Unidos mantiene plenamente operativa su estrategia global y descartó que el conflicto con Irán afecte los planes militares en otras regiones, especialmente en Asia-Pacífico.
“Podemos hacer dos cosas a la vez”, afirmó. “Estamos fortaleciendo nuestra base industrial de defensa para producir dos, tres o incluso cuatro veces más municiones en el corto plazo y garantizar que todos nuestros planes operativos estén debidamente financiados”.