A partir de esa pista, la DDI de Azul reconstruyó movimientos, identificó a los ocupantes del vehículo y estableció la posible participación de la banda en el golpe contra la propiedad del exnúmero tres del ranking ATP.
El robo ocurrió cuando Juan Martín del Potro y su familia no se encontraban en la vivienda. Los delincuentes ingresaron al domicilio y sustrajeron dinero en efectivo, joyas, relojes, perfumes, premios deportivos y distintos objetos personales de valor.
Entre los elementos robados figuraban una cadena de oro con un dije en forma de cruz, una alianza con inscripción, una raqueta Babolat blanca y amarilla, un reloj Rolex y otros relojes de colección.