Según relató, el último ataque había ocurrido el día anterior. El hombre la habría castigado con cables para que ninguna de las dos hablara sobre los abusos que sufrían cuando su mamá no estaba en la casa.
La denuncia activó un operativo urgente. La directora del establecimiento dio aviso a la Policía de Corrientes y se dio intervención rápidamente a la Fiscalía de Goya, que ordenó exámenes médicos inmediatos para ambas hermanas.
En el Hospital de Goya, los médicos detectaron signos compatibles con abusos sexuales de larga data en las dos chicas. Con esas pruebas, la fiscal María Eugenia Ballará pidió la detención del padre. Ahora la Justicia busca suma declaraciones para reconstruir cómo y cuándo empezaron los episodios.