Pocos días atrás, Martín Menem, salió al cruce sobre las proyecciones electorales del fundador del PRO de cara a las elecciones presidenciales de 2027. Al ser consultado por Clarín sobre una eventual postulación de Macri, el presidente de la Cámara de Diputados desechó la viabilidad del proyecto. “No lo creo porque le haría un favor al kirchnerismo si quiere competir”, dijo.
Previamente, el titular de la Cámara Baja había analizado la experiencia histórica de Cambiemos y señaló que “Macri es un expresidente que no pudo reelegir, que hizo un esfuerzo por terminar con el populismo y no pudo porque volvió. Esa era otra Argentina también, no lo juzgo por eso”. Y agregó: “Creo que él tendría que estar absolutamente comprometido con eliminar el populismo para siempre de la Argentina, porque sabe mejor que nadie el daño que le han causado a la Argentina y particularmente a su gobierno”.
Enterado de estos cuestionamientos institucionales, Mauricio Macri recogió el guante de forma inmediata y desacreditó los argumentos de la conducción parlamentaria oficialista al retrucar: “Preguntale a Cristina si favorecimos mucho al kirchnerismo en estos años”. Con esa ironía, el expresidente eludió las presiones de La Libertad Avanza para obstruir su candidatura y ratificó la autonomía táctica de su fuerza política de cara al armado electoral del mediano plazo.