Según denunciaron docentes de la institución, el presupuesto destinado para desayuno y almuerzo no alcanza para cubrir las necesidades básicas de los estudiantes. De acuerdo al testimonio de los trabajadores, el monto asignado ronda los $516 por alumno para preparar comidas completas, cifra que consideran insuficiente frente al aumento de los costos de los alimentos.
El maestro Marcelo Alvarenga, quien trabajó durante 17 años en la zona, decidió renunciar al cargo de director suplente luego de negarse a firmar actas que certificaban el funcionamiento normal del comedor. El docente aseguró que no quería avalar una situación que, según afirmó, no reflejaba la realidad que viven los alumnos diariamente.
Desde el Ministerio de Desarrollo Humano de Chaco indicaron que los montos destinados al servicio alimentario son superiores y señalaron que avanzan en un nuevo sistema de asistencia mediante tarjetas recargables para las escuelas.
La suspensión de las actividades de jornada completa impacta especialmente en estudiantes que dependen del comedor escolar como una de sus principales fuentes de alimentación diaria. En muchos casos, los chicos recorren varios kilómetros para asistir a clases en una de las regiones más vulnerables del norte argentino.
Fuente: TN.
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