Las que aún conserven condiciones de uso se destinarán a proyectos medioambientales, con foco en educación ambiental y plantación de árboles, en cooperación con el Instituto Chico Mendes para la Conservación de la Biodiversidad (ICMBio).
Más allá de la costumbre, arrojar monedas al río está expresamente prohibido por las normativas del Parque Nacional Iguazú. La Ley de Parques Nacionales en Argentina establece restricciones claras sobre actividades humanas en áreas protegidas, entre ellas, la prohibición de arrojar residuos o dañar la fauna.
El reconocimiento del sitio como Patrimonio Natural Mundial refuerza la obligación de una gestión sostenible y la preservación de los ecosistemas. Tras el operativo, las autoridades insisten en la necesidad de fortalecer la educación ambiental y prevenir prácticas que comprometan la integridad del entorno.
“Es maravilloso. Porque así se salvan los animalitos. Y también vi muchas botellas, mucha basura. Esto puede hacer daño a los animales y también a todos”, relató una joven que atestiguó el operativo ante el canal RIC.