Lejos de tratarse de una despedida definitiva, Botana explicó que la decisión responde a una nueva etapa de crecimiento y renovación de su propuesta, buscando aggiornar sus espacios sin perder la esencia que la acompañó desde sus comienzos.
La marca ya tiene nueva dirección confirmada: el emprendimiento continuará en un renovado espacio ubicado en Migueles 921, a pocas cuadras del local original, donde prometen una experiencia más moderna pero fiel al ADN casero que convirtió a Maru en una referencia de la gastronomía argentina.
Con una carrera construida a base de recetas familiares, formación profesional y una impronta cálida, Maru logró expandir su universo más allá de Buenos Aires, con presencia en distintos puntos del país e incluso con proyección internacional.
Aunque el cierre del local histórico despierta nostalgia entre sus clientes más fieles, la cocinera dejó en claro que esto no representa un final, sino el comienzo de un nuevo capítulo para su marca.