A pesar del acuerdo anunciado para mantener estables los valores de los combustibles, la petrolera YPF aplicó un nuevo aumento en sus precios en estaciones de servicio de Corrientes, lo que volvió a generar preocupación entre los consumidores.
El incremento se da en un contexto en el que la compañía había comunicado una política de “congelamiento” por 45 días, con el objetivo de amortiguar el impacto del alza internacional del petróleo y evitar mayores presiones sobre la inflación.
Sin embargo, en las últimas horas se registraron modificaciones en los surtidores locales, lo que marca una ruptura con esa estrategia de contención. La actualización de precios se suma a una seguidilla de incrementos que ya se venían registrando en los últimos meses, impulsados principalmente por la suba del crudo a nivel global.
En ese sentido, el contexto internacional sigue siendo determinante: el aumento del precio del petróleo, en gran parte asociado a conflictos geopolíticos, presiona sobre los costos internos y termina trasladándose, de manera directa o gradual, a los combustibles.
En Corrientes, los valores de la nafta ya habían mostrado fuertes variaciones durante marzo, con subas acumuladas significativas que impactaron en el consumo y en los costos generales de la economía.
Este nuevo ajuste vuelve a poner en tensión la política de precios del sector y suma incertidumbre sobre la evolución de los combustibles en las próximas semanas, en un escenario marcado por la volatilidad internacional y la necesidad de contener la inflación.
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