Al detallar el alcance del conflicto, el funcionario precisó que la problemática se extiende a seis colegios de Capital y otros siete del interior provincial.
Los implicados identificados hasta el momento son varones menores de edad. A pesar de la gravedad de las amenazas, el comisario aclaró que los estudiantes permanecen realizando actividades normales, aunque bajo estricto seguimiento de la Justicia.
La causa quedó en manos de la fiscal Lucrecia Troia, quien deberá determinar las responsabilidades legales de los adolescentes y sus tutores.