Los fiscales y las querellas primero se quejaron por la sorpresiva solicitud del médico e intentaron, en vano, deslizar que declare en la próxima audiencia. Sin embargo, los jueces resolvieron favorablemente para Luque alegando que es su derecho hablar cuando quiera.
Ante esta decisión, el Ministerio Público Fiscal pidió un receso. Y dijo que debía cancelar los testigos citados para la mañana y preparar un interrogatorio para el acusado.