El pedido fue presentado ante la Justicia en la ciudad de Rafaela, donde se tramita la causa. Las definiciones clave se esperan para el próximo 30 de abril, fecha en la que se convocó a una asamblea extraordinaria.
Desde la Atilra, gremio del sector, confirmaron la situación y señalaron que la empresa se encuentra en una cesación de pagos “general y definitiva”. Además, denunciaron que los empleados llevan ocho meses sin percibir salarios ni aguinaldos, sosteniéndose mediante fondos sindicales.
La crisis de SanCor se profundizó en los últimos años con despidos masivos, cierre de plantas y una fuerte caída en la producción. De procesar cerca de 4 millones de litros diarios en 2017, la compañía pasó a unos 500 mil en la actualidad. También se frustraron intentos de reestructuración y acuerdos con inversores.
Fundada en 1938, la cooperativa fue durante décadas un emblema de la industria láctea nacional. Hoy, su pedido de quiebra marca un punto crítico en su historia y abre un escenario de incertidumbre sobre el futuro de la marca y sus trabajadores.