En el Gobierno sostienen que ese antecedente no implica por sí mismo anticipar cuál será la próxima organización o fuerza alcanzada por la medida. En el oficialismo insisten en que la definición todavía no fue comunicada de manera oficial y evitan confirmar nombres para no abrir interpretaciones antes de que se formalice la resolución correspondiente.
Ese punto cobra relevancia porque, dentro del universo de grupos y estructuras asociadas con Irán o con acciones armadas en Medio Oriente, existen organizaciones que aparecen de manera recurrente en informes de seguridad y en análisis internacionales, pero que no fueron incorporadas por la Argentina al registro oficial. Entre ellas suele mencionarse a la Yihad Islámica Palestina, que tiene respaldo iraní según distintos reportes, pero que hasta ahora no fue alcanzada por una designación específica del Ejecutivo.
La evaluación oficial se produce además en un momento en que la Casa Rosada busca profundizar su alineamiento exterior con Estados Unidos. En los últimos días, la mesa chica de Balcarce 50 desmintió que haya existido un pedido formal para que la Argentina envíe unidades navales al estrecho de Ormuz, pero mantuvo el apoyo político a la estrategia norteamericana y siguió avanzando en acuerdos de cooperación en defensa y seguridad.
La eventual declaración de una nueva fuerza vinculada a Irán como organización terrorista volverá a colocar a la Argentina en una posición de alineamiento explícito con Estados Unidos e Israel frente al conflicto en Medio Oriente. Se da además en el marco de las negociaciones entre el Ministerio de Defensa y el Pentágono por la adquisición de helicópteros y equipamiento militar.