La Asociación del Fútbol Argentino enfrenta horas decisivas en el plano judicial con dos causas que involucran a su presidente, Claudio Tapia, y a otros dirigentes de peso.
Por un lado, la Cámara Federal de Casación Penal realizará una audiencia clave para definir qué juzgado continuará con la investigación por una lujosa mansión ubicada en Pilar, valuada en unos 17 millones de dólares. La propiedad está a nombre de terceros y es objeto de sospechas por presunto uso de testaferros, ante la falta de justificación sobre su adquisición.
La causa pasó por distintos tribunales y actualmente existe una disputa sobre su competencia. La decisión final quedará en manos de los jueces de la Sala I, que deberán resolver quién llevará adelante el expediente.
En paralelo, otro frente judicial avanza en el fuero penal económico. El juez Diego Amarante debe definir si dicta el procesamiento o el sobreseimiento de Tapia y del tesorero Pablo Toviggino, junto a otros dirigentes, por una causa vinculada a la retención de aportes patronales por más de 19.000 millones de pesos.
Entre los implicados también se encuentran Víctor Blanco y Cristian Malaspina. La defensa sostiene que la deuda fue regularizada, aunque esto no garantizaría evitar un eventual procesamiento.
Además, el expediente tuvo momentos de tensión luego de que Tapia solicitara autorización para viajar al exterior, lo que derivó en cuestionamientos judiciales y cruces con el magistrado.
La investigación por la mansión también sumó derivaciones políticas y judiciales. La dirigente Elisa Carrió, en carácter de denunciante, pidió apartamientos y nuevas declaraciones en la causa, lo que agrega complejidad al caso.
Con ambos expedientes en etapas definitorias, la semana será clave para el futuro judicial de las principales autoridades del fútbol argentino.