La empresa OpenAI decidió suspender de forma indefinida el desarrollo de una versión para adultos de ChatGPT, un proyecto que había generado expectativa tras su anuncio en 2025.
La iniciativa buscaba habilitar conversaciones con contenido más explícito, bajo un sistema de verificación de edad. Sin embargo, según trascendió, la decisión de cancelarla responde a preocupaciones planteadas tanto por empleados como por inversores.
Uno de los factores que influyó fue la controversia en torno a Grok, desarrollado por la empresa de Elon Musk, cuya versión sin restricciones derivó en la generación de contenidos inapropiados, incluyendo deepfakes.
Además, desde OpenAI señalaron que existen dificultades técnicas para entrenar modelos que permitan contenido para adultos sin riesgos de comportamientos ilegales o abusivos, lo que complicó el avance del proyecto.
La compañía también manifestó interés en estudiar a largo plazo el impacto de este tipo de interacciones en los usuarios, especialmente en relación con posibles efectos como la dependencia, ya que actualmente no hay suficiente evidencia al respecto.
El CEO de la firma, Sam Altman, había planteado en su momento la idea de “tratar a los adultos como adultos”, pero más recientemente la empresa optó por priorizar mejoras en el rendimiento, la personalidad y las capacidades generales del chatbot.
De esta manera, OpenAI reorienta sus recursos hacia el desarrollo de herramientas más avanzadas y aplicaciones prácticas de la inteligencia artificial, dejando en pausa una propuesta que había generado debate dentro y fuera del sector tecnológico.