Desde Focus Market explicaron que Semana Santa suele estar marcada por viajes breves, en los que los turistas priorizan reducir los costos de traslado y aprovechar al máximo los días de descanso. Además, este tipo de turismo genera un impacto económico más distribuido, ya que favorece a las economías regionales a través del consumo en gastronomía, pequeños alojamientos y actividades recreativas.
Con niveles de ocupación que habitualmente se ubican entre el 70% y el 80%, el fin de semana largo vuelve a perfilarse como una fecha clave para el movimiento turístico en la Argentina.