Con respecto al impacto del conflicto bélico en cada región, el FMI remarcó que “dependerá de las circunstancias específicas de cada país”.
“Para la economía global en su conjunto, cuando miramos históricamente los choques de precios de la energía, una regla general es que, por cada aumento del 10% en el precio del petróleo, si persistiera, digamos, durante el resto de este año, esto podría llevar a un aumento de 40 puntos básicos en la inflación global general y una caída en el crecimiento global de entre 0,1 y 0,2%”, remarcó el organismo.
La reacción de los mercados por la guerra en Medio Oriente
Durante la conferencia de prensa, la portavoz del FMI también se refirió a la volatilidad en los mercados internacionales, la caída de los rendimientos de los bonos y el fortalecimiento del dólar.
Anticipó que el impacto estimado se verá reflejado en el informe de Perspectivas de la Economía Mundial de abril, que será “una evaluación exhaustiva” a nivel regional y global.
“El impacto económico dependerá de la duración, el alcance y la intensidad de la crisis. Nuestra evaluación preliminar es que se espera que el crecimiento se debilite. Los desequilibrios fiscales y externos se verán afectados”, mencionó Kozack.