La tensión también se refleja en los futuros de Wall Street. Los contratos del Dow Jones Industrial Average caían 1,89%, mientras que el S&P 500 retrocedía 1,86% y el Nasdaq‑100 perdía 2,15%.
Al mismo tiempo, el CBOE Volatility Index (VIX), conocido como el “índice del miedo”, saltaba 12% hasta los 29,43 puntos, una señal de que los inversores anticipan fuertes oscilaciones en los activos financieros.
En el mercado energético, el impacto fue generalizado. El crudo West Texas Intermediate subía más de 25%, los combustibles avanzaban 11,5% y el gas natural ganaba 6,2%, reflejando el temor a interrupciones en la producción y el transporte de petróleo a nivel global.