"El presidente se arroga la facultad extraordinaria de imponer unilateralmente aranceles de monto, duración y alcance ilimitados”, escribió el titular del tribunal, John Roberts.
“A la luz de la amplitud, la historia y el contexto constitucional de dicha facultad, debe identificar una autorización clara del Congreso para ejercerla”, señaló, devolviéndole al Congreso la facultad de establecer impuestos y aranceles.