Rusia, recuerdan, afirmó que Navalni murió por causas naturales, "pero dada la toxicidad de la epibatidina y los síntomas de los que se informó, el envenenamiento es la causa de su muerte con una alta probabilidad".
Navalni, recuerdan, ya fue envenenado en 2018 cuando estaba en Salisbury, en Reino Unido, con el agente conocido como Novichok y más tarde, de nuevo cuando estaba ya en prisión en el Ártico ruso, según el comunicado. "En ambos casos solo el Estado ruso tenía los medios combinados, los motivos y el desprecio por la legislación internacional suficientes para perpetrar estos ataques", han señalado.
Las cinco capitales europeas piden por ello que "Rusia rinda cuentas por sus reiteradas violaciones de la Convención de Armas Químicas" y en este caso en particular por el incumplimiento de la Convención sobre Armas Biológicas y de Toxinas.
Así, los representantes de los cinco países ante la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas han escrito hoy a su director general, el español Fernando Arias, "para informarle de este incumplimiento de la Convención de Armas Químicas". "Asimismo nos preocupa que Rusia no haya destruido todas sus armas químicas", han añadido.
"Nosotros y nuestros socios nos aseguraremos de que se activen todas las vías a nuestra disposición para que Rusia rinda cuentas", han adelantado.