En ese sentido, Moria Casán transmitió que Castro siente malestar por la cobertura mediática y por la circulación de información no verificada sobre su salud. “Me dice: ‘Te van a decir que hablé con alguien. Mentira, no hablé con nadie. Yo solamente hablo con vos para que lo digas, para que seas como mi voz’”, insistió la conductora que destacó la importancia de haber dado este paso: “Cuando alguien se interna y se da cuenta del problema que tiene, sea cualquier tipo de adicción, ya está un paso muy adelante. El darse cuenta es no negociar, es no seguir siendo un felpudo del mismo. Y esto lleva su proceso”.
Respecto a su entorno, Casán aclaró que Griselda Siciliani “le desea absolutamente lo mejor y está enfocada en su trabajo”. Además, la expareja de Castro, Sabrina Rojas, mantiene contacto con el actor y sus hijos pueden visitarlo en la clínica, según la información publicada por LAM. "Sé que con Sabrina tuvieron varias comunicaciones por videollamada. Ella me dijo que sí estaba hablando con Luciano. Me da la sensación que es una internación híbrida en donde él si puede tener contacto con sus hijos, pero no con gente que le pueda llegar a contar lo que está pasando con los medios”, concluyó Ochoa.