El nombre de Pablo Bertón vuelve a cobrar relevancia dentro del expediente. Aunque no figura como imputado por la desaparición del niño, los investigadores mantuvieron un seguimiento minucioso de sus contactos y desplazamientos desde los primeros días del caso.
La posición de Bertón ya había quedado cuestionada debido a las declaraciones de su esposa, María Regina Escobar, cuyos testimonios contradictorios despertaron sospechas significativas entre los fiscales y peritos.
En su primera versión, Escobar afirmó que su marido se encontraba descansando en el momento en que Loan desapareció. No obstante, esa afirmación fue desmentida por registros y peritajes, que confirmaron que Bertón conducía un vehículo durante ese mismo intervalo de tiempo.