En paralelo, el hijo de la víctima ya prestó su conformidad para que el pitbull sea sacrificado, lo cual está previsto en el artículo 5 del Régimen jurídico para la tenencia de animales peligrosos de Mendoza.
En la ley, sancionada en 2007, se estipula que “cualquier incidente causado por perros peligrosos, de los que hayan tomado conocimiento las autoridades administrativas o judiciales, deberá constar en la hoja de registro de cada animal, que se cerrará con su muerte o sacrificio certificado por veterinario o autoridad competente”.
De todas formas, en el mencionado medio mendocino aclararon que de momento no está confirmado que la disposición judicial final sea la del sacrificio del animal.