De acuerdo con los especialistas, Corrientes se encuentra entre las provincias con mayor exposición a este escenario, junto con Misiones, Entre Ríos, el este de Chaco, Formosa y el noreste de Santa Fe. También están bajo observación sectores del sur de Brasil, Uruguay y Paraguay, donde las lluvias pueden repercutir directamente sobre los principales cursos de agua de la región.
El comportamiento del fenómeno está asociado al calentamiento anormal de las aguas superficiales del océano Pacífico ecuatorial, que modifica la circulación atmosférica y favorece condiciones de mayor humedad y precipitaciones en distintas partes de Sudamérica.
Riesgo de crecidas e inundaciones
Uno de los principales focos de preocupación está puesto en la Cuenca del Plata. Las lluvias abundantes en las nacientes de los ríos Paraná y Paraguay pueden incrementar sus caudales y trasladar los efectos aguas abajo, con posibles consecuencias para las poblaciones ribereñas.
En Corrientes, el seguimiento de los niveles de los ríos resulta especialmente importante debido a la exposición de localidades costeras y sectores bajos que pueden verse afectados por las crecidas.
La Organización de los Estados Americanos (OEA) también advirtió sobre el riesgo de precipitaciones intensas, crecidas e inundaciones en distintos puntos de la cuenca durante los próximos meses.
Un fenómeno que podría extenderse hasta 2027
Las proyecciones climáticas indican que El Niño podría mantener su influencia hasta el otoño de 2027. El Centro de Predicciones Climáticas de Estados Unidos señaló en su informe de octubre que existe una probabilidad superior al 83% de que se mantenga un episodio fuerte a muy fuerte durante el período enero-marzo del próximo año.
Sin embargo, los especialistas aclaran que una mayor intensidad del fenómeno no significa necesariamente que todas las localidades registrarán tormentas más severas. Los impactos dependerán también de las condiciones meteorológicas regionales, la acumulación de lluvias, el estado de los suelos y los niveles de los ríos.
Por este motivo, el seguimiento de los pronósticos oficiales y de las alertas meteorológicas será fundamental durante los próximos meses, especialmente en las zonas del Litoral que ya enfrentan las consecuencias de la creciente.


6.png)
6.png)
