En una oportunidad, Valentín contó cómo había surgido su vocación por el automovilismo. Según explicó, fue su abuelo quien tuvo una conversación clave con él cuando estudiaba una carrera que no lo convencía. En ese momento, Gustavo Yankelevich le preguntó qué era lo que realmente lo hacía feliz, una pregunta que lo llevó a revisar sus deseos y a acercarse con mayor decisión al mundo de las carreras.
Con esa historia familiar como telón de fondo, la victoria en el TC2000 adquirió un valor que trascendió la llegada a la meta. Valentín celebró junto a su equipo, recordó a Romina y recibió el mensaje de Cris Morena, que volvió a acompañarlo públicamente en una instancia importante de su vida. Entre el podio, las palabras dedicadas a su madre y la emoción de su abuela, el piloto encontró una forma de festejar su primer gran triunfo sin dejar de reconocer todo lo que lo ayudó a llegar hasta ese momento.