Karhawi contrastó este fenómeno orgánico con las tácticas de la derecha, cuya presencia en las redes fue sostenida durante mucho tiempo mediante un fuerte financiamiento y el uso masivo de bots. Como antecedente, la campaña presidencial de Jair Bolsonaro en 2018 ya utilizaba acciones coordinadas con perfiles falsos. Esta tendencia se mantuvo durante su mandato: en marzo de 2020, un estudio de la Universidad Federal de Río de Janeiro (UFRJ) identificó que cerca del 55% de las publicaciones en la red social X (ex Twitter) en apoyo a Bolsonaro habían sido generadas por robots.
Para esquivar la entrega pulverizada y los filtros de los algoritmos de las redes sociales tradicionales, la táctica de Janones apostó por la comunicación directa y masiva. La clave estuvo en agrupar a más de 10,5 millones de integrantes en un único canal de WhatsApp, lo que le permitió a la campaña petista enviar mensajes, directivas y material de forma instantánea a toda su base de seguidores reales.