La creciente del río Paraná mantiene en alerta a distintas localidades correntinas. Según el último relevamiento de Defensa Civil difundido este lunes, 1.687 personas debieron abandonar sus hogares: 409 fueron evacuadas y 1.278 se autoevacuaron.
Frente a la ciudad de Corrientes, el río registró una altura de 7,15 metros, por encima de los 7 metros establecidos como nivel de evacuación. Sin embargo, las mediciones muestran señales de estabilización y descenso en algunos puertos ubicados aguas arriba.
Las proyecciones del Instituto Nacional del Agua (INA) anticipan una posible bajante hacia el 10 de noviembre, cuando el nivel frente a la capital podría ubicarse entre los 5,10 y los 6 metros. La reducción del caudal previsto por la represa de Yacyretá, que proyecta disminuir sus erogaciones hasta los 27.000 metros cúbicos por segundo, también acompaña esta perspectiva.
No obstante, el escenario todavía genera preocupación. El organismo advierte que las lluvias abundantes pronosticadas sobre la cuenca media del río Paraguay durante los primeros días de noviembre podrían generar nuevas crecidas dentro de los próximos 7 a 15 días.
Mientras tanto, los equipos de emergencia provinciales y municipales continúan con los operativos de asistencia y seguimiento de las familias afectadas. La evolución del Paraná será determinante para establecer cuándo podrán regresar a sus hogares quienes debieron abandonar sus viviendas.


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