Durante su discurso, Javier Milei destacó las inversiones mineras y defendió el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). Según las cifras que presentó, las obras de Fénix 1B y Sal de Vida representan casi US$1.400 millones de inversión y permitirán incorporar 25.000 toneladas anuales de carbonato de litio. Además, sostuvo que el RIGI cuenta con 29 proyectos aprobados por cerca de US$80.000 millones, cifras que utilizó para defender su política económica.
El mandatario también cuestionó a quienes critican los beneficios fiscales del régimen. “Un proyecto que no existía no paga impuestos, no da empleo y no exporta”, afirmó. Luego apuntó contra los sectores opositores: “Están los que hablan y los que hacen”, sostuvo antes de cuestionar a quienes, según su interpretación, prefieren criticar las inversiones antes que impulsarlas.
En otro tramo, Milei cruzó al gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela, por su rechazo al RIGI. “Mientras los gobernadores responsables salen a traer inversiones, él volvió a emitir papelitos de colores llamados Chachos para pagarle a los empleados estatales”, expresó.
El Presidente cerró su intervención con un agradecimiento a los trabajadores mineros sin hacer referencias a la reelección de Lula da Silva ni al viaje de Flávio Bolsonaro a Estados Unidos a través de Argentina.
Milei participó del acto junto al gobernador catamarqueño Raúl Jalil, integrantes del Gabinete y directivos de la empresa. La relación política con Brasil y las consecuencias judiciales del viaje de Flávio Bolsonaro continúan pendientes de nuevas definiciones oficiales y sin declaraciones del presidente argentino.