Godoy se comunicó por última vez con su familia el 7 de octubre: envió un mensaje de WhatsApp desde la escuela enclavada en la estancia de 12.000 hectáreas. Debía regresar a su casa en el acceso sur de la ciudad de Esquina el viernes 9, pero no lo hizo. Como el mal tiempo reinaba en la zona, y las lluvias solían hacer imposible el trayecto desde la escuela hasta el casco principal de El Curupí, era común que la docente se quedara en la escuela; ese fin de semana, además, fue largo por el feriado del 12 de octubre.
Pero al iniciar la semana sin noticias, y tras algunas averiguaciones realizadas por la propietaria de la estancia, Sebastián, el hijo de Nanci, radicó la denuncia el jueves 15.
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