Familias afectadas por la crecida del río Paraná se manifestaron el jueves 22 de octubre sobre la avenida Armenia, en la ciudad de Corrientes, para reclamar asistencia estatal y la apertura de centros de evacuación. Los vecinos señalaron que debieron abandonar sus viviendas por el avance del agua y reclamaron espacios seguros para alojarse junto a sus hijos.
La protesta se concentró a la altura del 3.000 de la avenida, frente al acceso al barrio Pujol y en inmediaciones de la cancha del Club Alvear. Según las publicaciones periodísticas, entre los sectores afectados se encuentran Sol de Mayo, Quinta Ferré, Itatí y otros barrios ribereños.
Durante la manifestación, algunos participantes intentaron interrumpir el tránsito y prender fuego cubiertas para visibilizar la situación que atraviesan. Efectivos de la Policía de Corrientes intervinieron para impedir la quema de neumáticos y lograron que los manifestantes se desplazaran hacia un costado de la calzada.
Los vecinos reclamaron respuestas urgentes ante las consecuencias de la creciente, que obligó a distintas familias a autoevacuarse. Entre las principales demandas se encuentra la disponibilidad de lugares de alojamiento para quienes no pueden permanecer en sus hogares mientras el agua continúa afectando las zonas costeras.
El reclamo se produjo en un contexto de monitoreo de los niveles del Paraná y de despliegue de operativos de prevención y asistencia en localidades ribereñas de la provincia.
La situación plantea la necesidad de precisar qué dispositivos de alojamiento están disponibles en la Capital y qué medidas se adoptarán para garantizar refugio y asistencia a las familias que debieron abandonar sus viviendas.



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