La crecida del río Paraná obligó a la Municipalidad de Corrientes a cerrar preventivamente el acceso a Punta San Sebastián, uno de los paseos tradicionales de la Costanera General San Martín. La medida fue adoptada el lunes 19 de octubre ante el avance del agua sobre los sectores inferiores y el riesgo que representa para quienes circulan por el lugar.
Según los registros de Prefectura Naval Argentina difundidos durante la noche, el río alcanzó los 7,17 metros en el puerto de Corrientes, por encima de la cota de evacuación establecida en 7 metros para la zona. El nivel registrado durante la mañana había sido de 7,07 metros, lo que evidenció una nueva suba a lo largo de la jornada.
Para impedir el ingreso de peatones al sector comprometido, se colocaron vallados y fajas de seguridad. Además, agentes de la Guardia Urbana realizaron recorridas preventivas para advertir a los vecinos y visitantes sobre las restricciones.
El cierre de Punta San Sebastián se suma a la inhabilitación preventiva de las playas Molina Punta, Isla Malvinas I e Isla Malvinas II. Las restricciones buscan evitar accidentes en sectores donde la creciente reduce las áreas transitables y modifica las condiciones habituales de la costa.
La situación del Paraná también genera complicaciones en distintos puntos de la provincia. En la capital correntina, el subsecretario de Gestión Integral de Riesgos y Catástrofes municipal, Pedro Ruiz, informó que 33 familias se habían autoevacuado, lo que representaba unas 380 personas, entre adultos y niños, según el relevamiento difundido el lunes.
En ese momento, no se registraban personas alojadas en centros municipales de evacuación en la Capital. Sin embargo, las autoridades habían previsto cuatro espacios para recibir a quienes necesitaran dejar sus viviendas, distribuidos entre las zonas norte y sur.
En el conjunto de la provincia, el panorama era más amplio. Un informe difundido el 20 de octubre por la Agencia Federal de Emergencias indicó que alrededor de 650 personas habían sido evacuadas o se habían autoevacuado en localidades afectadas por la creciente. La situación variaba según cada comunidad y el comportamiento de los ríos.
Los operativos de prevención y asistencia se mantienen en localidades ribereñas del Paraná y del Uruguay. La Agencia Federal de Emergencias coordina acciones con fuerzas federales y autoridades locales para acompañar a las familias, vigilar las zonas de riesgo y seguir la evolución de los niveles hidrométricos.
En Itatí, la crecida obligó a trasladar a personas a centros de evacuación, mientras que en Goya y Bella Vista se mantiene la vigilancia sobre sectores bajos y áreas rurales. En estas zonas, el avance del agua también afecta a productores que deben trasladar animales hacia terrenos más elevados.
Las autoridades recomiendan respetar los vallados, evitar el ingreso al agua en sectores no habilitados y extremar las precauciones durante la navegación, especialmente de noche o con visibilidad reducida.
La evolución del Paraná continuará bajo seguimiento. Los registros citados corresponden al 19 y al 20 de octubre, por lo que las alturas y las cifras de personas afectadas deben actualizarse antes de publicar una nueva información.
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