En el marco del Día Internacional de la Lucha contra el Cáncer de Mama, que se conmemora cada 19 de octubre, un relevamiento nacional advirtió sobre las dificultades para mantener los controles mamográficos de manera periódica en Argentina.
Los datos corresponden al Índice de Concientización sobre Salud Mamaria Argentina 2026, elaborado por la Fundación Instituto Natura y la Asociación Civil Surcos, a partir de una encuesta realizada a 1.077 mujeres de 18 años en adelante durante junio y julio.
Según el estudio, el 84% de las mujeres mayores de 40 años se realizó una mamografía al menos una vez. Sin embargo, el 41% de quienes ya accedieron al estudio no mantiene la frecuencia de controles recomendada por un profesional de la salud.
Entre los motivos más frecuentes aparecen la falta de una periodicidad definida, los intervalos superiores a dos años entre estudios y la decisión de recurrir a la mamografía únicamente cuando aparece algún síntoma. También se identificaron dificultades para conseguir turnos, falta de tiempo y temor a las molestias que puede ocasionar el procedimiento.
El relevamiento detectó que persisten dudas sobre cuándo comenzar los controles y en qué situaciones es necesario realizar una mamografía. Entre las mujeres que nunca se hicieron el estudio, algunas señalaron que desconocían si tenían la edad indicada, creían que no lo necesitaban por no presentar síntomas o esperaban que un médico se los solicitara.
Además, el 36% de las encuestadas conocía la edad recomendada para iniciar los controles en la población general sin síntomas. El 71% desconocía que, en el sistema público, es posible acceder a una evaluación prioritaria ante la presencia de síntomas o antecedentes de riesgo.
La encuesta también identificó una relación entre la consulta ginecológica periódica y la continuidad de los controles mamarios. Entre las mujeres de 40 años o más que concurren al ginecólogo una o dos veces por año, el 79% se había realizado una mamografía, frente al 20% de quienes no mantienen consultas periódicas.
El Ministerio de Salud de la Nación recomienda que las mujeres de entre 50 y 69 años, sin síntomas ni antecedentes personales o familiares de cáncer de mama, se realicen una mamografía cada uno o dos años. Para quienes están fuera de esa franja etaria, la indicación debe evaluarse con el equipo de salud según los antecedentes y los factores de riesgo.
La detección temprana permite identificar lesiones antes de que sean palpables y mejora las posibilidades de tratamiento oportuno. Por eso, los especialistas remarcan que no se debe esperar a sentir dolor o detectar un bulto para consultar.
Entre las señales que requieren evaluación médica se encuentran la aparición de nódulos en la mama o la axila, cambios en la forma o el tamaño del pecho, retracción del pezón, alteraciones en la piel y secreciones anormales.
En el país se diagnostican más de 20.000 casos nuevos de cáncer de mama por año, lo que representa aproximadamente uno de cada tres tumores detectados en la población femenina.
De acuerdo con las últimas estadísticas vitales nacionales citadas en el relevamiento, durante 2024 se registraron 5.912 muertes por esta enfermedad. La tasa de mortalidad descendió un 14% respecto de 2014, al pasar de 17,8 a 15,4 fallecimientos por cada 100.000 mujeres.
En el marco de Octubre Rosa, organizaciones sanitarias y especialistas insisten en la importancia de transformar la concientización en consultas médicas y controles regulares, con el objetivo de favorecer la detección temprana y el acceso oportuno al tratamiento.
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