La creciente del río Paraná mantiene en alerta a Empedrado, donde más de 200 personas se autoevacuaron luego de que el agua comenzara a ingresar en sus viviendas, principalmente en sectores ribereños. Ante este escenario, la Municipalidad declaró la emergencia hídrica para reforzar las medidas de prevención y coordinar la asistencia a los pobladores afectados.
Según la información difundida por medios locales el martes 13 de octubre, el río alcanzó los 4,86 metros. Aunque ese nivel todavía se encontraba por debajo de la cota de alerta para el casco urbano, la situación generaba preocupación por el impacto sobre las familias que residen cerca de la costa y en zonas de islas.
La emergencia fue formalizada mediante la Resolución Municipal N.º 431/2026, firmada el lunes 12 de octubre. La disposición contempla el relevamiento de las áreas vulnerables, la organización de evacuaciones preventivas y la coordinación de recursos para responder a las necesidades de la comunidad.
Ganado en riesgo y dificultades para el traslado
Además de las familias que debieron abandonar sus hogares, la creciente amenaza a la producción ganadera de la zona. Pequeños productores tienen animales en sectores expuestos al avance del agua y necesitan trasladarlos hacia terrenos más elevados.
Las primeras estimaciones difundidas por medios locales señalaron que cientos de cabezas de ganado se encuentran comprometidas. El número informado varía según los relevamientos: algunas fuentes mencionaron cerca de mil animales, mientras que otras estimaron alrededor de 1.800.
Ante esta situación, las autoridades municipales gestionan una barcaza que permita concretar el traslado de los animales hacia lugares seguros. También se trabaja con organismos de seguridad y entidades vinculadas con la actividad rural para organizar las tareas.
La creciente afecta, además, a parajes cercanos, donde se registraron anegamientos y caminos cortados que complican la circulación y el acceso a determinados sectores.
Asistencia y monitoreo permanente
El Municipio, encabezado por el intendente Fernando Echeverría, mantiene la coordinación con fuerzas de seguridad y organismos de emergencia para asistir a las familias y prevenir mayores consecuencias. Las tareas incluyen el seguimiento de las zonas ribereñas, la identificación de necesidades y la planificación de evacuaciones según la evolución del río.
Mientras continúa el monitoreo de la situación hidrológica, las autoridades buscan resguardar tanto a los pobladores como a los animales y los bienes de los productores. La evolución del Paraná y las condiciones meteorológicas de los próximos días serán determinantes para definir nuevas medidas.

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