Recibir el resultado de una mamografía o una ecografía mamaria en el celular puede generar temor, especialmente cuando aparecen términos médicos difíciles de comprender. Sin embargo, un hallazgo que requiere estudios complementarios no significa necesariamente que una mujer tenga cáncer de mama.
La especialista Karina Pesce, jefa de Diagnóstico e Intervencionismo Mamario del Hospital Italiano de Buenos Aires, explicó que la interpretación de las imágenes debe realizarse en función de los antecedentes personales, los estudios anteriores, la edad y los factores de riesgo de cada paciente.
La recomendación es evitar sacar conclusiones a partir de una palabra técnica o de una búsqueda en internet antes de consultar con un profesional. Una lectura aislada del informe puede provocar preocupación innecesaria y no permite establecer un diagnóstico.
Uno de los términos que suele generar dudas es BI-RADS, un sistema estandarizado que clasifica los hallazgos detectados en mamografías, ecografías y resonancias mamarias, y orienta los pasos siguientes.
Por ejemplo, una clasificación BI-RADS 4 indica que existe un hallazgo sospechoso que requiere una evaluación adicional, generalmente mediante una biopsia. Sin embargo, no confirma por sí sola la presencia de cáncer.
Los estudios de detección también pueden identificar imágenes que, después de evaluaciones complementarias, resultan benignas. Estos casos se conocen como falsos positivos y forman parte de las limitaciones de los métodos de rastreo.
Por eso, los especialistas deben analizar las características de la imagen y relacionarlas con la historia clínica antes de determinar qué procedimiento corresponde realizar.
Las herramientas de inteligencia artificial pueden colaborar en la detección y caracterización de imágenes médicas. No obstante, Pesce remarcó que su uso debe estar acompañado por el criterio del profesional.
La tecnología no dispone necesariamente de toda la información clínica de una paciente ni puede reemplazar la evaluación de sus antecedentes y la comparación con estudios realizados en años anteriores.
La especialista también destacó la importancia de identificar a las mujeres con mayor riesgo de desarrollar cáncer de mama, ya que pueden necesitar controles más tempranos, estudios adicionales o una frecuencia de seguimiento diferente.
El mensaje central es que un informe médico debe interpretarse en consulta con un especialista. Comprender qué muestra un estudio, qué riesgos existen y cuáles son los pasos siguientes permite evitar alarmas innecesarias sin descuidar los controles y las evaluaciones que cada paciente necesita.

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