Las deudas por tarjetas de crédito y préstamos personales representan, en promedio, unos $2,5 millones por hogar en Argentina, un monto equivalente a 1,4 ingresos mensuales. Aunque el indicador registró una leve baja interanual, continúa entre los niveles más elevados de los últimos años.
Los datos corresponden a un relevamiento de la consultora EcoGo, elaborado sobre la base de información oficial y publicado con cifras de agosto de 2026. El indicador mide el peso de los créditos destinados al consumo en relación con los ingresos familiares, pero no significa que la totalidad de esa deuda esté en mora.
Del monto total, los préstamos otorgados por bancos tradicionales representan el equivalente a un salario mensual, mientras que el resto corresponde a billeteras virtuales, empresas fintech, cadenas comerciales y otras entidades financieras. El cálculo no incluye créditos hipotecarios ni prendarios, que incrementarían considerablemente el nivel de endeudamiento.
Uno de los datos destacados del relevamiento es la cantidad de personas que recurrieron a acuerdos para regularizar sus obligaciones. Hasta agosto, 392.000 deudores habían refinanciado saldos impagos, equivalentes al 3,58% del total de créditos vigentes. Las operaciones renegociadas sumaron casi $3 billones.
Las refinanciaciones permiten acordar plazos más extensos, tasas de interés más bajas u otras condiciones para facilitar la normalización de los pagos. Según Sebastián Menescaldi, director de EcoGo, la reducción gradual de las tasas promedio de los préstamos podría estar vinculada con estos acuerdos.
El informe también advierte sobre la situación de los créditos otorgados por entidades no bancarias. En abril, esos préstamos llegaron a representar el 27% del financiamiento destinado al consumo de los hogares, una participación que muestra el crecimiento de este canal.
Además, en agosto, casi el 15% del total prestado por billeteras virtuales y empresas fintech mediante créditos a sola firma figuraba como incobrable en la base de datos del Banco Central de la República Argentina (BCRA).
En la comparación interanual, el indicador de deuda por consumo descendió de 1,5 salarios promedio en agosto de 2025 a 1,4 en agosto de 2026. Sin embargo, respecto del inicio de 2024, el nivel se duplicó.
El registro más alto de la serie citada por EcoGo corresponde a enero de 2018, cuando las obligaciones por créditos al consumo equivalían a 1,6 salarios mensuales promedio.
Si bien referentes del sector bancario consideran que el endeudamiento familiar para consumo continúa por debajo de los niveles de otros países de la región, la cantidad de refinanciaciones y el volumen de créditos incobrables reflejan las dificultades que enfrentan algunos hogares para cumplir con sus compromisos financieros.

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