El relato tuvo un giro adicional cuando Zaira contó que había llevado a su perra al encuentro, y que la mascota orinó las alfombras del departamento antes de salir corriendo hacia la puerta. En ese momento, según su testimonio, ingresó una mujer que ella supuso era la vecina dueña de la casa, pero que resultó ser la madre de Von Plessen.
Pese al inesperado cruce familiar en plena primera cita, Zaira aclaró que ese día no hubo ningún acercamiento romántico entre ambos. “Después tuve dos hijos, pero en el momento no chapé ni nada”, cerró la modelo, antes de confirmar que el protagonista de la anécdota era, efectivamente, Jakob Von Plessen.