En los fundamentos del proyecto, Giudici relató que Grabois interrumpió el uso de la palabra a los gritos y luego avanzó “en actitud de intimidación física directa” contra el diputado oficialista Gerardo Huesen, hasta que otros legisladores debieron interponerse.
El texto también mencionó que Grabois se dirigió a la presidenta de la Comisión de Relaciones Exteriores, Juliana Santillán, con la expresión “tontita”. Según el proyecto, cuando el titular del plenario, Carlos Zapata, le pidió que se disculpara, respondió que “la estoy describiendo, no la estoy insultando”. Después, tras el corte del micrófono, le gritó “facho de mierda” a Zapata, quien dio por terminada la reunión.
Giudici sumó el posteo que Grabois publicó horas más tarde en X: “Estos hijos de puta infames admiradores de Thatcher entregan la patria, te quieren vender que defienden la soberanía y prepotean a cualquiera que se oponga a la mierda que están haciendo”. Para la diputada, eso demuestra que “no estuvimos ante un exceso al calor del debate, sino ante una estrategia deliberada de atropello e interrupción del trabajo legislativo”
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En ese contexto, Giudici aseguró que “cuando la conducta de un legislador trasciende el intercambio verbal y afecta materialmente el funcionamiento del Cuerpo, ya no estamos ante la vehemencia propia del debate, sino ante un desorden de conducta”.
Y agregó: “Nada de esto puede confundirse con una discrepancia política ni con la vehemencia propia del debate. Es, lisa y llanamente, desorden de conducta en el ejercicio de la función, en los términos del artículo 66 de nuestra Carta Magna”.
En paralelo, el proyecto mencionó dos antecedentes recientes. El primero es el del 26 de agosto, durante la sesión por la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, cuando el diputado Aldo Leiva protagonizó un altercado que terminó en un intento de agresión contra Nicolás Mayoraz y las autoridades del Cuerpo.
El segundo es el de Florencia Carignano: el 20 de febrero se presentó un proyecto para excluirla, con el mismo argumento, por la interrupción de la sesión del 19. Fue el bloque de La Libertad Avanza el que pidió su expulsión, y lo acusó de haber desconectado micrófonos y otros dispositivos del recinto.
“Esta Honorable Cámara no puede permitir que la provocación y el amedrentamiento sustituyan a la discusión legislativa”, sostuvo Giudici.