“Hacia adelante, la evolución del riesgo país va a depender de que estos fundamentals se mantengan y de cómo se despejen las incertidumbres políticas. Si el escenario internacional se normaliza y Argentina continúa mostrando mejoras en sus variables fundamentales, hay espacio para que parte de esta prima de riesgo se vuelva a comprimir”, consideraron desde Mills Capital.
Los expertos de IEB aportaron que “la economía de EEUU sigue mostrando fortaleza”, aunque “la tasa a 10 años del Tesoro volvió a superar el 5% -niveles de 2007- y crece la probabilidad de una nueva suba de la Fed en octubre (64%). El dólar se fortalece y castiga a emergentes. En Argentina, el impacto se limita al riesgo país y la valuación de activos, mientras que tipo de cambio, tasas, reservas e inflación se mantienen controlados gracias al ancla fiscal. Con el mercado local tranquilo, la atención empieza a girar hacia la política, de cara a las elecciones de 2027″.
“A nivel doméstico, la cautela de los inversores persiste ante el menor ritmo de compras del Banco Central y el estancamiento de la actividad económica. En ese contexto, los bonos soberanos en dólares de vencimiento corto mostraron mayor firmeza. En contraste, las opciones de mediano y largo plazo sufrieron los mayores castigos”, observó Ignacio Morales, Chief Investments Officer de Wise Capital.
El economista Gustavo Ber subrayó que “los activos domésticos atraviesan una etapa de debilidad y, cada vez con mayor frecuencia, les cuesta acompañar los momentos de mayor apetito global por riesgo, aun cuando Wall Street se mantiene cerca de sus máximos. Esto responde a que los inversores parecen preferir transitar el prolongado camino electoral con una postura defensiva: reconocen valuaciones atractivas en bonos y acciones, pero aún no se deciden a sumar posiciones en sus carteras”.