El expediente describe un segundo paso para ocultar esas diferencias. Una vez confeccionados los archivos destinados a la acreditación, “los registros eran restituidos a sus valores originales”. Así, las modificaciones no quedaban reflejadas en los recibos publicados en el sistema Haberes-Web: el archivo remitido al banco podía ordenar un pago distinto del que luego figuraba en el recibo
Hasta ahora, la investigación administrativa estableció un total de $981.148.567,88 en acreditaciones irregulares. El análisis sigue en curso y fuentes al tanto del expediente estimaron que el número de personas investigadas podría acercarse a 50. La presentación judicial identifica, por el momento, a 23 personas, entre uniformados y civiles.
La Armada confirmó que abrió actuaciones administrativas tras advertir inconsistencias en las acreditaciones de sueldos. En un comunicado, informó que, una vez constatadas las irregularidades, presentó la denuncia -que quedó radicda ante el Juzgado Federal N° 2, a cargo de Sebastián Ramos- para que se investiguen los hechos y se determinen responsabilidades.
La Dirección de Administración Financiera formó una comisión con especialistas en contabilidad, liquidación de haberes, sistemas y análisis de datos. Los investigadores revisaron los equipos empleados para preparar y transmitir los archivos de pago, preservaron los dispositivos y cotejaron, mes a mes y de forma individual, los datos de los sistemas de haberes con las acreditaciones bancarias.
La auditoría ubicó el inicio de las irregularidades en julio de 2022 y su continuidad hasta enero de 2026. No se detectaron casos similares en el mes previo ni en los posteriores que fueron analizados. Para los investigadores, la repetición de los pagos, la recurrencia de beneficiarios y los cambios posteriores a los controles descartaban que fueran meros errores de procesamiento.
Cuatro civiles habrían cobrado $434 millones
Entre los 23 identificados hay militares en actividad y retirados, personal civil permanente y contratado, jubilados y cuatro personas sin relación laboral o funcional con la Armada. Estas últimas concentraron $434.200.718,04, el 44,25% del total detectado.
La denuncia consigna que una persona de apellido Prieto recibió 46 acreditaciones por $152.259.495,86; otro acusado 47 por $99.496.225,47; una tercera persona 46 por $91.978.048,38; y una cuarta mujer 45 por $90.466.948,33. En conjunto, las cuatro personas cobraron 184 acreditaciones.
Prieto es esposa del capitán de Navío Contador Ariel Baltasar Atanasoff, quien entonces se desempeñaba como jefe del Departamento Revista y es el principal acusado de haber organizado esta maniobra. Está individualizada como quien recibió el monto más alto entre los 23 beneficiarios identificados.
El papel atribuido a Atanasoff es uno de los puntos centrales de la denuncia. Durante las actuaciones administrativas, reconoció conocer las acreditaciones hechas a las cuatro personas ajenas a la fuerza y afirmó que los pagos se cargaban de forma manual.
Según el escrito, el oficial declaró que la finalidad era “favorecer económicamente a dichas personas” y que él resolvía las operaciones, los beneficiarios y los montos. También manifestó que realizaba esas acciones personalmente. La Justicia deberá establecer el alcance penal de sus dichos y definir si hubo otros intervinientes.
Fuentes oficiales indicaron a Infobae que las cuatro personas externas eran familiares o conocidos del principal señalado. El vínculo documentado expresamente es el de Prieto con Atanasoff; sobre los otros tres, la presentación sostiene que el oficial admitió conocer las acreditaciones y haber dispuesto su realización.