En este sentido, Mercedes Mestres, subsecretaria de Políticas Ambientales, dependiente de la Secretaría General del Municipio, explicó que la iniciativa procura “generar un espacio donde la gente que tenga estos objetos, que estén en buenas condiciones y que les quiera dar una segunda oportunidad, pueda venderlos en ese ámbito y colaborar con ellos, permitirles generar algún ingreso extra”.
La funcionaria remarcó además la importancia de comenzar a incorporar el concepto de circularidad de los objetos, al señalar que se busca “darles una segunda vida a objetos que ya fueron usados, que no son nuevos, pero que están en buen estado y que se pueden seguir usando”.