El Nordeste argentino cerró julio con una inflación mensual del 2%, prácticamente en línea con el 2,1% registrado a nivel nacional. Sin embargo, el acumulado desde diciembre de 2025 alcanzó el 22,3%, el porcentaje más elevado entre las seis regiones relevadas por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec).
La diferencia también se refleja en la comparación interanual. En los últimos doce meses, la inflación del NEA llegó al 36,9%, frente al 33,8% registrado en el promedio del país.
Uno de los principales factores que explican la evolución de los precios en la región es el peso de los alimentos dentro del gasto familiar. El rubro Alimentos y bebidas no alcohólicas aumentó 1,5% durante julio y acumula una suba del 23,2% desde diciembre.
Dentro de esa categoría, las verduras aumentaron 6,7% en julio y acumularon un incremento del 54,5% desde diciembre, mientras que las carnes y derivados registraron una suba acumulada del 25,2%.
Además, los alimentos representan el 35,3% del gasto de los hogares del NEA, una proporción especialmente elevada en comparación con otras regiones del país.
Otro de los componentes que más amplió la diferencia con el resto del país fue el capítulo Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles.
En julio, este rubro aumentó 3,9% en el NEA, mientras que en el Gran Buenos Aires la variación fue del 1,5%. Desde diciembre, acumula un incremento del 51,7% en la región, frente al 27,9% nacional.
La diferencia se profundiza en la comparación interanual: el aumento llega al 72,8% en el NEA, contra el 48,9% del promedio argentino.
Dentro de este capítulo, la electricidad, el gas y otros combustibles para el hogar acumulan una suba interanual del 66,8%, mientras que los alquileres aumentaron 68,2% en los últimos doce meses.
A su vez, los precios regulados —que incluyen tarifas, transporte público, combustibles y prepagas— acumularon un incremento del 36% desde diciembre de 2025, frente al 25,7% registrado a nivel nacional.
La división Educación registró en julio un incremento del 7,5% en el NEA, el mayor entre las regiones relevadas y muy por encima del 1,9% nacional.
Con este resultado, el rubro acumula una suba del 41,1% en lo que va del año, ubicándose entre los sectores que más aumentaron en la región.
Los precios promedio relevados por el Indec para el NEA durante julio también muestran el impacto en el consumo cotidiano.
El kilo de carne picada común se ubicó en $10.954, mientras que el pollo entero alcanzó los $4.630 por kilo. El litro de leche tuvo un valor promedio de $2.132 y la docena de huevos llegó a $3.361.
En tanto, el kilo de pan francés se ubicó en $2.521, mientras que el kilo de papa alcanzó los $1.686.
Los datos muestran que, aunque la inflación mensual del NEA se mantiene cercana al promedio nacional, la acumulación de aumentos continúa por encima del resto del país, especialmente por el impacto de los alimentos, la energía, los alquileres y otros precios regulados.




