El martes último el jefe de Gabinete, Diego Santilli, abrió la tercera jornada del ciclo Democracia y Desarrollo, organizado por Clarín en el Museo Malba, en Buenos Aires, en la que disertaron gobernadores, empresarios y directivos de grandes compañías.
Uno de los expositores fue Juan Pablo Valdés quien puso el foco en las dificultades logísticas que enfrenta Corrientes para competir y reclamó avanzar en infraestructura que permita aprovechar la ubicación estratégica de la provincia dentro del Mercosur.
El mandatario integró el panel dedicado a los desafíos y oportunidades de las provincias junto con los gobernadores Ignacio Torres, de Chubut; Rolando Figueroa, de Neuquén; Alfredo Cornejo, de Mendoza; y Gustavo Sáenz, de Salta.
En ese ámbito, el correntino remarcó que la provincia ocupa "una posición privilegiada" por encontrarse en el corazón del Mercosur, aunque sostuvo que transformar esa ventaja geográfica en una oportunidad económica requiere importantes inversiones. Entre los puntos centrales mencionó el papel de los puertos y la necesidad de contar con una logística competitiva.
En materia de infraestructura productiva, ratificó la inversión provincial destinada al desarrollo de nodos logísticos y destacó el potencial de las terminales fluviales. Como ejemplo de la posibilidad de convertir a Corrientes en una vía de salida para la producción regional, reveló que Jujuy utilizará los puertos correntinos para exportar litio hacia mercados internacionales.
También puso en valor las obras que se desarrollan en el interior y mencionó particularmente la construcción del aeropuerto de cargas de Paso de los Libres. Para dimensionar la importancia de contar con infraestructura aérea adecuada, se refirió a una reciente operación de Las Marías, que debió responder a un pedido del mercado chino para enviar por avión unas 100 toneladas de yerba mate.
En ese contexto lanzó uno de los reclamos más contundentes de su intervención: "Hay que competir, pero tenemos que tener la posibilidad de una logística acorde". Para graficar el problema señaló que no puede resultar más económico transportar una carga desde Buenos Aires hasta Cabo Verde que hacerlo desde Corrientes hasta la Capital Federal.
El planteo apuntó a una dificultad que atraviesa especialmente a las economías alejadas de los grandes centros de consumo y exportación: los costos de trasladar la producción pueden neutralizar parte de sus ventajas competitivas y limitar las posibilidades de acceder a nuevos mercados.
Valdés también se refirió a la relación con la administración nacional y al nuevo escenario abierto a partir del cambio de concepción sobre la obra pública. Sostuvo que las provincias asumieron un papel más activo en la búsqueda de capitales y actualmente sus gobernadores recorren foros y países para presentar directamente sus posibilidades de inversión.
Sin embargo, advirtió que ese proceso todavía depende en determinados casos de decisiones de la Nación. Señaló que, aun cuando las provincias consiguen financiamiento internacional, algunos proyectos requieren una garantía soberana o la firma del Gobierno nacional, situación que, según cuestionó, termina demorando o limitando las iniciativas.
Pedidos de reglas claras, federalismo y recursos
Los gobernadores de Mendoza, Salta y Chubut plantearon la necesidad de establecer políticas de Estado que trasciendan los cambios de gobierno, garantizar seguridad jurídica para atraer inversiones y revisar la distribución de recursos entre la Nación y las provincias.
Los mandatarios expusieron durante la séptima edición del ciclo Democracia y Desarrollo, organizado por Clarín en el Malba, donde compartieron el panel sobre desafíos y oportunidades de las provincias con el gobernador correntino Juan Pablo Valdés.
El mendocino Alfredo Cornejo advirtió que Argentina todavía no logró construir condiciones de estabilidad capaces de mantenerse al margen de los procesos electorales. "Ojalá pudiéramos decir que las elecciones no influyen sobre la economía, pero la Argentina es un caso típico donde influyen y mucho", sostuvo.
Cornejo consideró necesario alcanzar un acuerdo amplio sobre cuestiones básicas, entre ellas la estabilidad macroeconómica, que pueda sostenerse independientemente de quién gobierne. En materia de infraestructura, puso el foco en el deterioro de las rutas nacionales que atraviesan Mendoza y las dificultades para conseguir recursos de la Nación.
Explicó que su provincia recibió la transferencia de tramos de las rutas nacionales 40 y 143 y asumió con fondos propios trabajos que considera imprescindibles, aunque espera recuperar las inversiones realizadas.
Por su parte, el salteño Gustavo Sáenz centró su intervención en la falta de previsibilidad como uno de los obstáculos para captar capitales. Advirtió que los inversores observan cómo obras licitadas por una administración son desconocidas por la siguiente y vinculó esa situación con la ausencia de seguridad jurídica.
"No somos un país serio cuando tenemos dirigentes nacionales que dicen que si llegan al gobierno voltean el RIGI", cuestionó. Para Sáenz, institucionalidad, confianza y seriedad deberían integrar un conjunto de políticas de Estado capaces de mantenerse en el tiempo. Consideró que esa incertidumbre explica, en parte, que las inversiones esperadas lleguen con mayor lentitud.
Ignacio Torres, de Chubut, llevó el debate al terreno del federalismo fiscal y reclamó revisar los derechos y obligaciones de cada jurisdicción. Recordó que las provincias sostienen áreas como educación, salud, seguridad y justicia, mientras durante sucesivas crisis se crearon impuestos transitorios que luego permanecieron.
En particular, calificó a las asignaciones específicas como "una estafa contra el federalismo" y planteó su eliminación, al sostener que suelen subejecutarse. "Si la obligación la tienen las provincias, el derecho también lo tienen que tener las provincias", resumió.
Torres también expuso la alternativa aplicada por Chubut para avanzar con infraestructura ante el repliegue nacional. Detalló que acordaron compensar una deuda que la provincia mantenía con la Nación a cambio de asumir la ejecución de rutas nacionales.
El gobernador destacó la ubicación estratégica de Corrientes en el Mercosur, pero advirtió que los altos costos logísticos limitan el desarrollo productivo. Reclamó inversiones en puertos, rutas y transporte aéreo para convertir las ventajas geográficas de la provincia en oportunidades económicas.
El gobernador de Corrientes, Juan Pablo Valdés, reclamó mayores inversiones en infraestructura y logística para que la provincia pueda aprovechar su ubicación estratégica dentro del Mercosur y competir en igualdad de condiciones con otros distritos.
El planteo fue realizado durante la séptima edición del ciclo Democracia y Desarrollo, organizado por Clarín en el Museo Malba de Buenos Aires, donde Valdés compartió un panel con los gobernadores de Mendoza, Alfredo Cornejo; Chubut, Ignacio Torres; Neuquén, Rolando Figueroa; y Salta, Gustavo Sáenz.
Durante su exposición, el mandatario correntino destacó que la provincia se encuentra en una “posición privilegiada” por su ubicación en el corazón del Mercosur, aunque advirtió que esa ventaja geográfica necesita estar acompañada por infraestructura adecuada para transformarse en desarrollo económico.
Uno de los principales ejes de su intervención fue el costo de trasladar la producción desde Corrientes hacia los grandes centros de consumo y los mercados internacionales.
“Hay que competir, pero tenemos que tener la posibilidad de una logística acorde”, sostuvo Valdés, y graficó la situación con un ejemplo: planteó que no debería ser más barato transportar una carga desde Buenos Aires hasta Cabo Verde que hacerlo desde Corrientes hasta la Capital Federal.
Valdés destacó las inversiones que lleva adelante la Provincia para desarrollar nodos logísticos y puso en valor el potencial de las terminales fluviales correntinas.
En ese sentido, mencionó como ejemplo el interés de Jujuy en utilizar los puertos de Corrientes para exportar litio hacia distintos mercados internacionales, una alternativa que permitiría aprovechar la infraestructura provincial para canalizar producción de otras regiones del país.
El gobernador también resaltó las obras que se ejecutan en el interior y particularmente la construcción del aeropuerto de cargas de Paso de los Libres, al que consideró una pieza importante para ampliar las alternativas de transporte y exportación.
Para dimensionar la necesidad de contar con infraestructura aérea, recordó una operación de la empresa Las Marías, que debió responder a un pedido del mercado chino para enviar por avión alrededor de 100 toneladas de yerba mate.
Durante su exposición, Valdés también se refirió al vínculo entre las provincias y el Gobierno nacional en materia de infraestructura.
Señaló que los gobernadores asumieron un rol más activo en la búsqueda de inversiones y que actualmente recorren distintos foros y países para presentar directamente las oportunidades que ofrecen sus territorios.
Sin embargo, advirtió que algunos proyectos continúan dependiendo de decisiones de la Nación. En particular, explicó que aun cuando las provincias consiguen financiamiento internacional, determinadas obras requieren garantías soberanas o la intervención del Gobierno nacional, lo que puede demorar o limitar su concreción.
El debate también incluyó planteos de otros gobernadores sobre las dificultades que enfrentan las provincias para desarrollar infraestructura y atraer inversiones.
El mendocino Alfredo Cornejo reclamó políticas de Estado que puedan sostenerse más allá de los cambios de gobierno y puso el foco en el deterioro de las rutas nacionales. Por su parte, Gustavo Sáenz, de Salta, advirtió sobre la falta de previsibilidad y seguridad jurídica como obstáculos para la llegada de inversiones.
El gobernador de Chubut, Ignacio Torres, centró su exposición en el federalismo fiscal y reclamó una revisión de la distribución de recursos entre Nación y provincias.
En ese contexto, los mandatarios coincidieron en la necesidad de contar con reglas claras, estabilidad y mayor capacidad de las provincias para avanzar con obras estratégicas.
Para Corrientes, el reclamo planteado por Valdés apunta especialmente a reducir los costos logísticos, mejorar las vías de salida de la producción y aprovechar su ubicación geográfica como una ventaja concreta para el comercio regional y la exportación.




