El Gobierno de Corrientes, a través de la Subsecretaría de Infraestructura Escolar, puso en marcha un plan de contingencia que busca preparar a las escuelas para funcionar como refugios temporales ante posibles emergencias derivadas del fenómeno climático El Niño.
La medida surge tras la reparación inicial de 200 establecimientos al inicio del ciclo lectivo, y ahora se proyecta una intervención más profunda en instituciones estratégicas de la capital y del interior.
Entre las obras prioritarias se destacan:
Reemplazo de techos deteriorados, muchos con más de 40 años de antigüedad.
Instalación de duchas en sanitarios, para garantizar condiciones de higiene a las familias evacuadas.
Reacondicionamiento de cocinas, con el fin de sostener la alimentación de grandes contingentes.
Reparaciones eléctricas y sanitarias, afectadas por la humedad constante.
El subsecretario Emilio Breard explicó que, aunque los evacuados suelen ser derivados a Centros de Desarrollo Infantil, clubes o centros comunitarios, la administración provincial debe prever el peor escenario y contar con escuelas listas para recibirlos.
Las zonas más críticas se ubican a lo largo de la costa del río Uruguay y en el humedal central de Corrientes, donde el riesgo de inundaciones es mayor. En la capital, las escuelas N° 275, N° 368 y Tobar García fueron seleccionadas por su rol histórico en la asistencia a barrios vulnerables como La Olla.




