Los trabajos se desarrollan desde la baja del puente interprovincial hasta la ronda de la Virgen de Itatí. Consisten en sellado de juntas, como también mantenimiento y pintura de las columnas de alumbrado y las estructuras de semáforos.
Las tareas avanzan de forma progresiva sobre el corredor y los sectores laterales, combinando trabajos de conservación vial con el mantenimiento de la infraestructura urbana. De esta forma, se busca contribuir a mejorar las condiciones generales de uno de los principales corredores de circulación de la ciudad.
Este tipo de mejoras forman parte de una política de inversión en infraestructura que se extiende no sólo a la materia vial, como también en materia pluvial, energética y en espacios públicos en distintos puntos de la ciudad.