El Niño suele alcanzar su pico hacia finales del año, aunque el calor acumulado en los océanos tarda más tiempo en liberarse a la atmósfera. Por ese motivo, su influencia sobre las temperaturas globales puede continuar durante los doce meses posteriores. El año más caluroso registrado fue 2024, después del episodio anterior de El Niño.
En América Latina, algunos países ya adoptaron medidas frente al fenómeno. Panamá y El Salvador declararon estados de emergencia, mientras que en Panamá la situación obligó incluso a reducir el tráfico de buques por la vía interoceánica. Ecuador, por su parte, impuso la alerta roja ante la fuerte intensificación de El Niño. La OMM también mencionó medidas preventivas tomadas en Perú y acciones implementadas en países asiáticos.
Pese a las advertencias, Saulo buscó evitar una lectura automática entre la intensidad prevista y la ocurrencia de catástrofes. “El Niño no tiene por qué ser una receta para el desastre. Tenemos las previsiones y la capacidad de anticipación necesarias para salvar vidas y proteger los medios de subsistencia”, afirmó durante una rueda de prensa.
La titular de la OMM planteó que el mensaje central del organismo es un “llamado a la acción” para que los gobiernos y los sectores más expuestos adopten medidas con anticipación. “La ciencia es clara. Tenemos los conocimientos y las herramientas necesarias para evitar que los peligros relacionados con El Niño se conviertan en una crisis”, sostuvo.
El jefe de Predicción Climática de la OMM, Wilfran Moufouma-Okia, explicó que las previsiones indican una probabilidad cercana al 100% de que el fenómeno persista entre septiembre y noviembre y continúe activo hasta febrero de 2027. Pero aclaró que ese porcentaje no implica que exista la misma probabilidad de que un país determinado sufra una inundación, una sequía o una ola de calor.
Los efectos, además, varían según cada episodio y cada región. Los eventos importantes suelen estar asociados con sequías en partes de la Amazonía, Indonesia y Australia, alteraciones de los monzones en India y cambios en las precipitaciones en distintas zonas tropicales.
Para el período comprendido entre septiembre y noviembre, los pronósticos de la OMM muestran además una mayor probabilidad de temperaturas superiores a los valores normales en casi todas las áreas terrestres.