Trabajadores de Musimundo se presentaron este lunes en sus lugares de trabajo pese al anuncio del cierre de distintos locales de la cadena en la región. La decisión estuvo marcada por la incertidumbre y la falta de precisiones sobre la continuidad laboral.
En Corrientes, la empresa cerró durante el fin de semana sus sucursales de avenida Maipú, Cazadores Correntinos, peatonal Junín y Centenario Shopping, mientras que también se produjeron cierres en otras provincias del Nordeste.
Los empleados reclaman certezas sobre el futuro de sus puestos, el pago de salarios pendientes y las eventuales indemnizaciones. Algunos trabajadores señalaron que ya no confían en las comunicaciones informales de la empresa y decidieron presentarse igualmente para dejar constancia de su voluntad de continuar trabajando.
La situación afecta a empleados de la firma chaqueña Carsa S.A., que atraviesa un complejo escenario financiero. La compañía inició un concurso preventivo de acreedores y enfrenta una deuda que supera los $63.500 millones, en un contexto de caída de las ventas y dificultades para afrontar sus compromisos.
En Corrientes, un grupo de trabajadores analiza recurrir a la Subsecretaría de Trabajo para plantear formalmente la situación y exigir que la empresa cumpla con sus obligaciones laborales.
El conflicto mantiene en vilo a los empleados de la cadena, mientras se esperan nuevas definiciones sobre la continuidad de las operaciones y la situación contractual de cada trabajador.




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