El Gobierno nacional impulsa un esquema de “salario mínimo garantizado” superior al millón de pesos para las próximas negociaciones paritarias, con el objetivo de elevar los ingresos de los trabajadores de los sectores que actualmente tienen los salarios más bajos.
La propuesta es promovida por la Secretaría de Trabajo, encabezada por Julio Cordero, y establece como referencia para agosto un ingreso de $1.070.000 brutos, que equivaldría a unos $860.000 de bolsillo, según estimaciones oficiales.
El mecanismo no implicaría una fijación unilateral del salario por parte del Gobierno. La intención oficial es que sindicatos y cámaras empresarias negocien el piso dentro de cada convenio colectivo y que posteriormente los acuerdos sean homologados por la Secretaría de Trabajo.
La medida apunta principalmente a actividades cuyos salarios quedaron rezagados y busca establecer un ingreso mínimo dentro de los convenios, incluso mediante sumas fijas o bonos que permitan alcanzar el monto de referencia.
Entre los sectores mencionados se encuentran trabajadores de maestranza, construcción y algunas ramas de Sanidad, además de otras actividades con categorías salariales inferiores al millón de pesos.
La iniciativa se conoce mientras el Gobierno avanza con cambios en las relaciones laborales y busca modificar algunos aspectos de las negociaciones colectivas.
Según datos de la Secretaría de Trabajo, existen alrededor de 6 millones de trabajadores privados formales, de los cuales unos 5,2 millones están alcanzados por convenios colectivos.
El planteo oficial también se da en un contexto de fuertes diferencias entre los distintos acuerdos salariales y de preocupación por la evolución del poder adquisitivo.
La propuesta deberá ahora ser discutida en las respectivas negociaciones entre gremios y empresas, mientras el Gobierno busca que el nuevo esquema permita mejorar los ingresos de los trabajadores con salarios más bajos sin generar un impacto adicional sobre la inflación.




