Pini señaló que el robo se suma a una serie de reclamos vinculados con la falta de iluminación y vigilancia en el barrio. En ese sentido, afirmó que los vecinos "viven cerrados, detrás de rejas y mallas" debido a la inseguridad, y cuestionó la escasa presencia de móviles policiales en el sector.
También aseguró que se realizaron pedidos ante la delegación municipal para mejorar el alumbrado público, pero que hasta el momento no obtuvieron respuestas. "Pasó la fiesta patronal, pasó la Semana Santa, la Pascua, la Cuaresma y quizás pase la Navidad y vamos a seguir ahí en la oscuridad", manifestó.
El párroco indicó, además, que los vecinos denuncian como frecuentes los robos de focos, garrafas y otros elementos. "La gente está bastante lastimada por los robos y porque no se hace nada, como si hubiera que acostumbrarse a eso", sostuvo.
La parroquia realizó la denuncia correspondiente, aunque Pini afirmó que hasta el momento no se produjeron detenciones ni recibió información sobre avances en la investigación. También señaló que no se acercaron efectivos policiales a dialogar con las autoridades del templo.
Finalmente, vinculó la problemática con situaciones de pobreza, adicciones y abandono, y reclamó que los barrios periféricos también tengan acceso a la seguridad y a la vigilancia. "Ojalá también tengamos en las orillas, en las periferias, lugares donde tengamos derecho a tener seguridad", concluyó.